Según un estudio, las personas que viven cerca de zonas de mucho tráfico tienen más riesgo de padecer más problemas de salud física y mental y de sufrir enfermedades crónicas.
Los hallazgos, publicados en la revista Environmental Health, destacan que las personas que residen en áreas con una alta densidad de tráfico tienen un mayor riesgo de enfrentar problemas de salud física y mental, así como de desarrollar enfermedades crónicas. Este estudio, coordinado por el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII, involucró a varios hospitales, universidades de Madrid, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Escuela de Salud Pública de Boston (Estados Unidos).
Aunque investigaciones anteriores habían asociado la exposición al tráfico con biomarcadores vinculados al envejecimiento biológico y problemas de salud, esta investigación se centró específicamente en la relación entre la exposición al tráfico y el deterioro funcional, así como el riesgo de un envejecimiento menos saludable.
Los resultados subrayan que aquellos expuestos a una mayor densidad de tráfico cerca de sus hogares experimentaron una acumulación de problemas de salud física y mental a lo largo del tiempo. Esto se tradujo en una percepción de salud más baja, problemas de vitalidad y un mayor número de enfermedades crónicas.
Además, el estudio reveló que vivir cerca de una gasolinera también incrementa los riesgos para la salud relacionados con el envejecimiento. Los investigadores enfatizan la necesidad de priorizar la reducción de la contaminación asociada al tráfico urbano como una medida crucial de salud pública para promover un envejecimiento saludable.
Estos resultados resaltan la importancia de abordar la calidad del aire en entornos urbanos para salvaguardar la salud y el bienestar de la población, especialmente de aquellos en etapas avanzadas de la vida. La conciencia y la acción en esta área son esenciales para construir comunidades más saludables y sostenibles.